Acreditaciones sanitarias que simbolizan exclusión entre compañeras junto a frases minimizantes y un mensaje sobre poner límites.

Compañeras que desgastan: cómo protegerte sin entrar en su juego

Marta Pueyo Sastre
⏱️ 18 minutos de lectura 📅 Última revisión: 14 de julio de 2026 📚 Bienestar emocional

Termina el relevo y te marchas con una frase clavada en la cabeza.

Quizá has explicado algo y una compañera ha respondido: “Siempre te lo tomas todo demasiado en serio”. Quizá ha hecho una broma sobre ti delante del equipo y, cuando has mostrado incomodidad, ha añadido: “Era broma, no se te puede decir nada”.

También puede ser algo más difícil de señalar: información que no te llega, conversaciones que se detienen cuando apareces, silencios que parecen castigos, correcciones públicas o una amabilidad impecable delante de otras personas que cambia por completo cuando os quedáis solas.

No siempre existe un gran episodio que puedas explicar con facilidad. A veces son pequeñas gotas que, acumuladas, consiguen que entres al turno alerta, revises cada palabra y acabes preguntándote si el problema eres tú.

Una idea importante: que una conducta sea sutil no significa que sea imaginaria. Pero para protegerte conviene describir hechos, frecuencia e impacto, sin intentar adivinar las intenciones de la otra persona.

En este artículo utilizo principalmente la palabra “compañeras” porque refleja el lenguaje habitual de muchas lectoras y la realidad de equipos sanitarios muy feminizados. Sin embargo, todo lo explicado se aplica a compañeros de cualquier género.

🌿 En menos de un minuto

“Tóxica” no es un diagnóstico

Es mejor identificar comportamientos concretos que etiquetar toda la personalidad.

La frecuencia importa

Un desacuerdo puntual no equivale a un patrón de hostilidad o acoso.

Un límite debe ser breve

No necesitas convencer a la otra persona para poder pedir respeto.

Los hechos dejan huella

Si la conducta se repite, registra datos objetivos y busca el canal adecuado.

1. Qué significa realmente tener una compañera “tóxica”

La expresión “compañera tóxica” se utiliza mucho para describir a alguien cuya forma de relacionarse genera tensión, inseguridad o desgaste. Es comprensible usarla para buscar información, pero científicamente resulta más útil hablar de conductas.

Una persona puede comportarse mal en una situación concreta sin que toda su personalidad sea “tóxica”. También puede existir una incompatibilidad, un conflicto de funciones o una comunicación deficiente sin que haya una intención deliberada de dañar.

Por eso conviene cambiar la pregunta:

¿Qué le pasa conmigo? ¿Me tiene envidia? ¿Por qué es así?

¿Qué conducta concreta ocurre, con qué frecuencia y qué efecto tiene sobre mi trabajo, mi seguridad o mi bienestar?

Este cambio no minimiza lo que sientes. Te ayuda a salir de una discusión imposible sobre intenciones y centrarte en aquello que sí puede describirse, limitarse y comunicarse.

La investigación utiliza conceptos como incivilidad laboral, socavamiento social y ostracismo laboral para estudiar comportamientos que van desde el menosprecio ambiguo hasta la exclusión o las acciones que perjudican las relaciones y la reputación profesional.123

2. Conflicto, incivilidad, exclusión y mobbing: no son lo mismo

Situación Cómo suele presentarse Qué la diferencia
Conflicto puntual Dos personas discrepan sobre una tarea, decisión o forma de trabajar. El problema suele ser concreto y ambas partes pueden expresar su posición.
Incivilidad Desaires, interrupciones, sarcasmo, tono despectivo o falta de consideración. Suele ser de baja intensidad y su intención puede resultar ambigua.
Exclusión o socavamiento Ocultar información, aislar, desacreditar, extender rumores o dificultar el trabajo. Empieza a afectar a las relaciones, la reputación o el desempeño profesional.
Mobbing o acoso Conductas negativas repetidas y sostenidas que sitúan a la persona en dificultad para defenderse. Existe persistencia, dirección hacia una persona y una situación de creciente indefensión.

Un mal comentario no permite concluir automáticamente que existe mobbing. Sin embargo, una acumulación de rumores, exclusión, humillaciones y obstáculos mantenidos tampoco debería reducirse a “cosas del carácter”.

Si reconoces un patrón repetido y dirigido que te deja sin herramientas para defenderte, consulta la guía sobre mobbing sanitario y acoso encubierto, donde se explica cómo documentarlo y qué canales pueden utilizarse.

Cuando la conducta procede de una persona con autoridad formal, también conviene diferenciarla del mal uso del poder. En ese caso puede ayudarte el artículo sobre cómo protegerte ante un jefe que utiliza su posición contra ti.

3. Conductas entre compañeras que pueden desgastarte

No necesitas identificar todas estas señales para que una situación merezca atención. Observa especialmente si existe repetición, selectividad y un impacto real.

Comentarios que minimizan lo que sientes

Frases como “te ofendes por todo”, “no es para tanto” o “el problema es que eres demasiado sensible” desplazan la conversación desde lo ocurrido hacia tu personalidad.

Una diferencia de percepción puede ser legítima. Lo preocupante aparece cuando cualquier intento de hablar sobre una conducta termina convertido en una prueba de que tú eres el problema.

Bromas que siempre tienen la misma destinataria

El humor compartido puede unir a un equipo. Pero si la broma te humilla, se repite después de pedir que pare o necesita tu incomodidad para funcionar, ya no es un gesto inocente.

Información que no te llega

No avisarte de cambios, omitir datos necesarios para el relevo o responder con “pensé que ya lo sabías” puede perjudicar tu trabajo. Antes de atribuir una intención, comprueba el canal, solicita la información de forma concreta y observa si el patrón se repite contigo.

Correcciones públicas innecesarias

Corregir un error relevante puede ser necesario, especialmente si existe un riesgo asistencial. Lo que desgasta es utilizar la corrección para avergonzar, exagerar el fallo o cuestionar tu competencia delante de otras personas cuando podría haberse abordado con respeto.

Exclusión y silencios dirigidos

Ignorarte deliberadamente, no responder a cuestiones laborales, dejarte fuera de conversaciones necesarias o cambiar de tono cuando llegas puede crear una sensación intensa de aislamiento.

Rumores, insinuaciones y daño reputacional

No siempre se afirma algo directamente. A veces se utilizan insinuaciones: “yo no quiero decir nada, pero…”. El efecto puede ser el mismo: sembrar dudas sobre tu trabajo sin darte una oportunidad clara de responder.

Apropiación del mérito

Presentar como propio un material que preparaste, omitir tu participación o destacar tus errores mientras se invisibilizan tus aportaciones también puede formar parte de una dinámica de socavamiento.

Dos versiones de la misma relación

Puede existir una conducta amable delante de responsables y otra muy distinta cuando no hay testigos. Esta variación no demuestra por sí sola un acoso, pero dificulta pedir ayuda y merece registrarse si forma parte de un patrón.

Las tres preguntas que ordenan la situación

  1. ¿Qué ha ocurrido exactamente, sin interpretar la intención?
  2. ¿Es un hecho aislado o existe un patrón?
  3. ¿Cómo afecta a mi trabajo, bienestar o seguridad asistencial?

4. ¿Es envidia o estamos interpretando demasiado?

La envidia existe como emoción humana y puede aparecer en cualquier entorno donde haya comparación, reconocimiento, estabilidad laboral, formación o aspiraciones profesionales.

Sin embargo, no puedes saber con seguridad que alguien te envidia únicamente porque te critique, te excluya o se muestre competitiva. También pueden influir inseguridad, rivalidad, normas del grupo, estrés, ambigüedad de funciones o una forma de comunicación aprendida.

Discutir sobre la supuesta motivación suele llevar a un callejón sin salida:

No necesitas demostrar que alguien te tiene envidia. Necesitas poder señalar que te interrumpe, desacredita, excluye o dificulta el trabajo.

La comparación saludable puede estimular el aprendizaje y permitir que dos profesionales reconozcan sus fortalezas. Se vuelve dañina cuando necesita reducir a la otra persona, impedir que destaque o castigarla por recibir reconocimiento.

Mapa visual que diferencia conflicto puntual, incivilidad, exclusión laboral y mobbing dentro de un equipo sanitario.

5. Por qué estas conductas importan especialmente en sanidad

Los equipos sanitarios trabajan con presión, interrupciones, jerarquías, escasez de tiempo y decisiones que pueden afectar a otras personas. Estas condiciones pueden aumentar la fricción, pero no justifican el desprecio ni la humillación.

Una revisión amplia de la literatura describe la incivilidad como un fenómeno relacionado con consecuencias negativas para las personas y las organizaciones.1 En enfermería, la incivilidad se ha estudiado junto con burnout, satisfacción, compromiso y retención profesional, aunque muchas investigaciones son observacionales y no permiten atribuir una causalidad única.5

Además, un ensayo aleatorizado con equipos de cuidados intensivos neonatales observó que la exposición a comentarios descorteses empeoraba aspectos del rendimiento diagnóstico y procedimental del equipo.4

Esto no significa que cualquier comentario desagradable vaya a causar un error clínico. Significa que la calidad de las relaciones no es un adorno: puede influir en la comunicación, la atención y la coordinación.

Si una conducta pone en riesgo a un paciente, interfiere en una indicación o impide transmitir información asistencial, no esperes a resolver primero el conflicto personal: utiliza el canal inmediato de seguridad y supervisión establecido por tu centro.

6. Cómo responder en el momento sin entrar en el juego

Poner un límite no consiste en pronunciar la frase perfecta ni garantiza que la otra persona cambie. Su función es expresar con claridad qué conducta debe detenerse y qué necesitas para poder trabajar.

Primero: regula la urgencia

Si puedes, toma unos segundos antes de responder. Apoya los pies, baja el ritmo de la respiración y elige una sola idea. No se trata de estar completamente tranquila, sino de evitar que la conversación se convierta en una discusión sobre diez asuntos diferentes.

Una práctica breve de atención puede ayudarte a recuperar margen de respuesta. En la guía sobre mindfulness sin mitos encontrarás ejercicios que no exigen “dejar la mente en blanco”.

Después: utiliza el guion HEP

H · Hecho

Describe únicamente lo que ha sucedido.

E · Efecto

Explica el efecto laboral o relacional.

P · Petición

Formula una petición concreta y posible.

Ejemplo:

“Durante el relevo has dicho delante del equipo que conmigo todo es un drama. Ese comentario desvía la conversación y me desacredita. Si necesitas plantearme algo sobre mi trabajo, háblame de la situación concreta y sin comentarios personales.”

No hace falta añadir cinco minutos de justificaciones. Cuanto más claro sea el límite, menos material habrá para desviar la conversación.

Si te bloqueas

Bloquearse no significa estar de acuerdo ni ser débil. Puedes memorizar una frase de emergencia:

“Ahora no voy a continuar esta conversación de esta manera. Lo retomamos cuando podamos hablar sobre hechos concretos.”

7. Frases concretas para situaciones difíciles

Situación Respuesta posible
“Eres demasiado sensible” “Podemos pensar diferente. Aun así, te pido que no hagas comentarios personales sobre cómo soy.”
“Era una broma” “Entiendo que lo presentaras como una broma. A mí no me resulta gracioso y prefiero que no se repita.”
Te interrumpe constantemente “Déjame terminar la información y después escucho tu punto.”
Te corrige para humillarte “Si hay un error que revisar, lo revisamos con datos. No necesito comentarios sobre mi capacidad.”
No transmite información “Necesito recibir este cambio por el canal establecido para asegurar la continuidad. ¿Puedes confirmarlo ahora?”
Intenta involucrarte en un rumor “Prefiero no hablar de una compañera que no está presente.”
Se atribuye tu trabajo “Ese documento lo preparé yo y necesito que mi participación conste correctamente.”
Niega lo sucedido “Puede que lo recordemos de forma diferente. Yo voy a centrarme en lo que necesito que ocurra a partir de ahora.”

Estas frases no son fórmulas mágicas. Adáptalas a tu función, al contexto y a la seguridad del momento. Si existe amenaza, violencia o una gran diferencia de poder, no tienes obligación de enfrentarte a solas.

8. Qué hacer cuando la conducta se repite

Cuando hablar una vez no cambia la situación, deja de centrar todo el esfuerzo en encontrar una frase mejor. Empieza a construir claridad y apoyo.

  1. Registra hechos, no diagnósticos.

    Anota fecha, hora, lugar, conducta, palabras relevantes, personas presentes, respuesta que diste y efecto sobre el trabajo. “Me odia” es una interpretación; “interrumpió tres veces el relevo y dijo…” es un hecho describible.

  2. Haz trazables las comunicaciones importantes.

    Cuando sea apropiado, confirma cambios, tareas o incidencias por los canales profesionales del centro. No utilices el correo para provocar una discusión: úsalo para aclarar información y responsabilidades.

  3. Protege la confidencialidad.

    No incluyas nombres de pacientes, datos clínicos ni información protegida en notas personales. La documentación laboral debe respetar siempre la confidencialidad y las normas del centro.

  4. Busca contraste fiable.

    Habla con una persona prudente que conozca el contexto y no alimente rumores. El objetivo no es formar bandos, sino comprobar hechos y valorar opciones.

  5. Identifica el canal adecuado.

    Puede ser una supervisión, coordinación, prevención de riesgos laborales, recursos humanos, representación sindical o el procedimiento interno correspondiente.

  6. Formula una petición concreta.

    En lugar de “quiero que haga algo”, plantea qué necesitas: que se garantice el relevo, que cese un comentario, que se aclaren funciones o que se active un procedimiento.

Plantilla sencilla de registro

  • Fecha, hora y lugar.
  • Conducta o palabras observables.
  • Personas presentes.
  • Consecuencia laboral o asistencial.
  • Respuesta realizada.
  • Documento o comunicación relacionada.
  • Siguiente paso solicitado.

No realices grabaciones ocultas ni difundas conversaciones sin conocer antes la normativa aplicable y recibir asesoramiento adecuado. La legalidad y utilidad de estas actuaciones dependen del contexto.

9. Semáforo para decidir el siguiente paso

🟢 Verde: incidente aislado y seguro

Aclara lo sucedido, expresa un límite breve y observa si existe reparación o cambio.

🟡 Ámbar: conducta repetida o impacto creciente

Registra hechos, utiliza comunicaciones trazables y solicita apoyo o mediación adecuada.

🔴 Rojo: humillación sostenida, aislamiento, sabotaje o indefensión

Valora el protocolo frente al acoso y busca asesoramiento laboral, preventivo o psicológico. No lo gestiones únicamente como un problema de comunicación.

🚨 Prioridad inmediata: amenaza, violencia o riesgo asistencial

Aplica los procedimientos de seguridad del centro y solicita intervención inmediata.

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo explica que el acoso psicológico exige analizar la exposición sistemática y prolongada a determinadas conductas, no únicamente un episodio aislado.

10. Cómo proteger tu bienestar emocional sin asumir toda la responsabilidad

Las estrategias personales pueden ayudarte a responder y recuperarte, pero no convierten un entorno dañino en aceptable. La responsabilidad de prevenir conductas hostiles también pertenece al equipo y a la organización.

No conviertas cada turno en una investigación

Registrar hechos no significa vigilar cada mirada o silencio. Decide qué conductas son relevantes y reserva un momento concreto para anotarlas. Después intenta volver a tu vida fuera del trabajo.

Construye apoyo sin crear otro bando

Busca una o dos personas fiables, no una campaña de adhesiones. Un apoyo de calidad puede ayudarte más que diez conversaciones cargadas de rumores.

Separa tu valor de la opinión del grupo

Que una compañera cuestione tu capacidad no demuestra que seas incompetente. Revisa datos reales: funciones cumplidas, aprendizaje, evaluaciones, errores corregidos y reconocimiento profesional objetivo.

Crea una transición después del turno

Cambiarte, caminar unos minutos, ducharte, escribir tres líneas o escuchar algo concreto puede marcar una frontera entre el centro y tu casa. Si te cuesta dejar de reproducir conversaciones, consulta estas estrategias para desconectar mentalmente después de un turno difícil.

Observa cuándo el cuerpo empieza a anticipar el daño

Si aparece un nudo constante antes de entrar, náuseas, hipervigilancia o miedo intenso, no te limites a decirte que debes ser más fuerte. La guía sobre ansiedad antes del turno puede ayudarte a reconocer señales y buscar apoyo.

No normalices el agotamiento acumulado

La exposición prolongada a un mal ambiente puede convivir con sobrecarga, falta de descanso y pérdida de energía. Si sientes que cuidar te está dejando sin fuerzas, revisa también las diferencias entre cansancio y burnout sanitario.

Un metaanálisis encontró asociaciones consistentes entre acoso laboral y síntomas de ansiedad, depresión y malestar relacionado con el estrés, también en estudios longitudinales.6 Esto no permite diagnosticar a una persona mediante un artículo, pero sí recuerda que el daño laboral sostenido merece atención.

11. Lo que no suele ayudarte

  • Responder al rumor con otro rumor. Puede aumentar el conflicto y debilitar tu posición.
  • Intentar demostrar que te tienen envidia. Centra la conversación en hechos observables.
  • Explicarte durante demasiado tiempo. Un límite claro no necesita una defensa interminable.
  • Publicarlo en redes sociales. Puedes vulnerar confidencialidad, exponerte o complicar una futura actuación.
  • Enfrentarte a solas cuando no es seguro. Pedir apoyo no invalida tu capacidad.
  • Llamar mobbing a cualquier desacuerdo. Diferenciar los conceptos protege la credibilidad de las situaciones graves.
  • Esperar hasta estar completamente rota. No necesitas tocar fondo para consultar o pedir ayuda.

12. Plan práctico para los próximos siete días

Momento Acción Objetivo
Día 1 Describe los dos hechos que más te preocupan. Separar hechos de interpretaciones.
Día 2 Elige una frase-límite que puedas recordar. Reducir el bloqueo.
Día 3 Comprueba el protocolo y los canales del centro. Conocer tus opciones antes de necesitarlas.
Día 4 Identifica una persona de apoyo fiable. No quedarte aislada.
Día 5 Haz trazable una comunicación laboral relevante. Aclarar información y responsabilidades.
Fin de semana Revisa si el patrón está en verde, ámbar o rojo. Decidir el siguiente paso con más claridad.

No tienes que completar el plan de forma perfecta. Su finalidad es devolverte algo de orientación cuando la situación te hace dudar de todo.

13. Cuándo pedir ayuda profesional u organizativa

Busca apoyo si la situación es repetida, interfiere en tu trabajo o empieza a afectar significativamente a tu salud.

Conviene consultar especialmente cuando aparecen:

  • Insomnio o pesadillas relacionadas con el trabajo.
  • Ansiedad intensa antes del turno.
  • Llanto frecuente, tristeza persistente o sensación de indefensión.
  • Aislamiento y miedo a hablar con el equipo.
  • Síntomas físicos que empeoran al acercarse la jornada.
  • Dificultad para concentrarte o temor a cometer errores.
  • Necesidad constante de revisar lo ocurrido.
  • Amenazas, humillaciones, sabotaje o riesgo asistencial.

Un profesional de la salud mental puede ayudarte a manejar el impacto emocional, pero su intervención no sustituye las medidas laborales cuando el origen está en el entorno. Del mismo modo, activar un procedimiento laboral no sustituye la atención sanitaria cuando tu salud está afectada.

14. Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si una compañera es tóxica?

No puedes diagnosticar una personalidad mediante una lista. Observa conductas concretas, repetición, selectividad e impacto: humillaciones, exclusión, rumores, ocultación de información o desacreditación. Lo importante es el patrón, no la etiqueta.

¿Qué puedo decir cuando minimizan lo que siento?

Puedes responder: “Puede que lo veamos de manera diferente. Aun así, te pido que no conviertas esta conversación en un juicio sobre cómo soy”. Después vuelve al hecho concreto que necesitas abordar.

¿Es mejor ignorar a una compañera conflictiva?

Ignorar un comentario aislado puede ser una elección válida. Si la conducta se repite, afecta al trabajo o aumenta, callar indefinidamente puede dejarte más desprotegida. En ese caso conviene poner límites, documentar y buscar apoyo.

¿La exclusión de un grupo puede ser mobbing?

Puede formar parte de un proceso de acoso cuando es dirigida, repetida, prolongada y coloca a la persona en dificultad para defenderse. Un episodio aislado o una relación distante no bastan por sí solos para concluirlo.

¿Qué hago si el resto del equipo dice que exagero?

No intentes convencer a todo el grupo. Reúne hechos verificables, busca una persona o canal fiable y explica el impacto laboral. Que otras personas no hayan vivido o visto la conducta no demuestra automáticamente que no exista.

¿Y si mi responsable también lo minimiza?

Solicita una respuesta concreta, deja constancia adecuada y valora otros canales: prevención de riesgos, recursos humanos, representación sindical o asesoramiento profesional. Si el responsable participa en la conducta, analiza también el posible abuso de poder.

¿Poner límites significa perder la empatía?

No. Puedes intentar comprender el estrés o la situación de una compañera y, al mismo tiempo, pedir que no te humille, excluya o falte al respeto. Comprender una conducta no obliga a aceptarla.

Conclusión: no necesitas entrar en su juego para protegerte

Las relaciones difíciles en el trabajo rara vez se resuelven ganando una discusión.

Se afrontan recuperando claridad: qué ocurre, con qué frecuencia, cómo te afecta y qué necesitas que cambie.

No tienes que demostrar que una compañera es envidiosa, mala o “tóxica”. Tampoco necesitas conseguir que admita lo sucedido para poder poner un límite, registrar un patrón o pedir apoyo.

Tu sensibilidad no invalida los hechos. Tu empatía no exige tolerarlo todo. Y tu profesionalidad no consiste en aguantar en silencio hasta que el cuerpo no pueda más.

Cuidar bien también requiere trabajar en espacios donde puedas hablar, aprender y equivocarte sin ser humillada.

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Sobre la autora

Marta Pueyo Sastre es TCAE y enfermera. A través de El Arte de Cuidar by Marta comparte contenidos sobre bienestar emocional, formación sanitaria, autocuidado, vocación y recursos para quienes cuidan.

Su propósito es hablar de la realidad sanitaria con rigor y humanidad, ofreciendo herramientas que ayuden a cuidar sin normalizar el desgaste.

Referencias científicas y técnicas

  1. Schilpzand, P., De Pater, I. E., & Erez, A. (2016). Workplace incivility: A review of the literature and agenda for future research. Journal of Organizational Behavior, 37(S1), S57–S88. https://doi.org/10.1002/job.1976
  2. Duffy, M. K., Ganster, D. C., & Pagon, M. (2002). Social undermining in the workplace. Academy of Management Journal, 45(2), 331–351. https://doi.org/10.2307/3069350
  3. Ferris, D. L., Brown, D. J., Berry, J. W., & Lian, H. (2008). The development and validation of the Workplace Ostracism Scale. Journal of Applied Psychology, 93(6), 1348–1366. https://doi.org/10.1037/a0012743
  4. Riskin, A., Erez, A., Foulk, T. A., et al. (2015). The impact of rudeness on medical team performance: A randomized trial. Pediatrics, 136(3), 487–495. https://doi.org/10.1542/peds.2015-1385
  5. Laschinger, H. K. S., Leiter, M. P., Day, A., & Gilin, D. (2009). Workplace empowerment, incivility, and burnout: Impact on staff nurse recruitment and retention outcomes. Journal of Nursing Management, 17(3), 302–311. https://doi.org/10.1111/j.1365-2834.2009.00999.x
  6. Verkuil, B., Atasayi, S., & Molendijk, M. L. (2015). Workplace bullying and mental health: A meta-analysis on cross-sectional and longitudinal data. PLOS ONE, 10(8), e0135225. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0135225
  7. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. NTP 854: Acoso psicológico en el trabajo: definición. Consultar documento oficial.

Aviso responsable

Este artículo tiene fines informativos y educativos. No permite diagnosticar a una persona ni sustituye el asesoramiento psicológico, sanitario, jurídico, sindical o laboral individualizado.

Los procedimientos y canales disponibles pueden variar según el centro, la administración, el convenio y la situación contractual. Ante amenazas, violencia o riesgo asistencial, utiliza los protocolos de seguridad y emergencia correspondientes.

Si te encuentras en peligro inmediato, llama al 112. Si aparecen pensamientos de hacerte daño o una crisis suicida, puedes contactar con la Línea 024 del Ministerio de Sanidad o acudir a los servicios de urgencias.

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