Informarte solo mediante redes. Confirma cada dato en el boletín y el portal oficial.
Leer un resumen y no las bases. Guarda la convocatoria completa y todos sus anexos.
Confundir publicación y plazo. Busca cuándo comienza y termina realmente la solicitud.
Elegir un turno incorrecto. Revisa acceso libre, promoción interna y cupos.
No guardar el justificante. Descarga la solicitud registrada y el resguardo.
Creer que pagar completa el trámite. Comprueba firma, presentación y número de registro.
No revisar la lista provisional. Anota cuándo y dónde se publicará.
No subsanar dentro de plazo. Actúa por el canal y periodo indicados.
Aplicar otra fórmula de nota. Usa exclusivamente la de tus bases.
Presentar méritos sin leer el baremo. Comprueba requisitos, topes y acreditación.
Confundir SALUD con IASS. Identifica el organismo antes de realizar cualquier trámite.
Creer que aprobar garantiza plaza. Revisa plazas, orden final y efectos del resultado.